Navegando por el Nilo… Egipto parte 2…

El Nilo es la médula espinal de Egipto, y sus márgenes, la columna vertebral. En ellos se congrega la gran mayoría de la población del país. Y casi todos sus monumentos. Y se desarrolla una agricultura que copa la totalidad del espacio verde que lo envuelve por ambos lados, una agricultura que ha sido y hoy en día sigue siendo, la base y el fundamento del país. El Nilo recorre serpenteando continuadamente varios miles de kilómetros atravesando el desierto, hasta su tramo final, donde esa médula espinal se conecta finalmente con el gran cerebro, repartiendo, esta vez sí, a través de cientos de neuronas, sus aguas por su extenso delta.

En Nilo mítico de películas, leyendas e historias, cuando lo tenemos al alcance de la mano y de la vista, pierde mucho valor. Al río, y sobre todo a los canales que se han ido creando a su alrededor van a parar casi todas las basuras generadas en las poblaciones, así como las aguas residuales y productos de desecho de industrias y agricultura. Y no podían faltar animales muertos, burritos entre otros, que vi tanto en alguna orilla como en el propio agua. El Nilo hoy es día es un río altamente contaminado.

La zona del Cairo, sin duda alguna, la peor que he podido ver, sobre todo algunos canales, puras montañas de basura flotantes. En cambio, en la zona de Assuán, el Nilo presenta su aspecto más limpio, y también el más salvaje, sobre todo a la altura de la primera catarata, con algunos rápidos, rocas y remolinos.

El Nilo separa el país en dos, y la escasa existencia de puentes para cruzar de un lado a otro, hacen que el río sea a su vez un espacio de continuo trasiego de embarcaciones de una orilla a otra, fundamentalmente las barcazas grandes, para 15 o 20 pasajeros, auténticos taxis acuáticos; las míticas Falucas, embarcación tradicional egipcia de una sola vela; los cruceros de lujo, en este caso, la gran mayoría varados en diferentes puntos de Luxor esperando ese turismo que no llega, así como otras muchas clases de embarcaciones de todo tipo y forma (motoras, barcas a remo,…).

Pero el Nilo mítico sí que existe, y sabe cuando aparecer, en un amanecer o un anochecer, para regalar a nuestros ojos esas vistas que con el paso de los años uno nunca llega a olvidar.

Fotografías de la zona de Assuán

Fotografías de la zona de Luxor

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